Madre Naturaleza Inteligente

El tiempo es caprichoso, la madre naturaleza lo sabe y lo maneja a su antojo. Después de una sequía importante, hemos pasado a unos meses en los que ha sido literalmente imposible salir, las lluvias y, se nos hace rara la referencia, las nieves, han hecho de las suyas en toda la península durante el invierno.

Las pruebas bien visibles, se pueden ver ahora que llega la primavera. Hemos visto flora e incluso fauna que llevábamos años sin ver. Charcas y remansos de agua abundan donde hace tan solo unos meses solo había secano y rastrojo. Desde el último Diciembre llevamos observando y esperando para realizar una ruta con estas condiciones por un paraje desconocido, aunque perteneciente a nuestros orígenes manchego-toledanos, y esperamos que con las lluvias abundantes la naturaleza se muestre en todo su esplendor. El lugar elegido es la meseta de Yepes y Valdelagua, nos aguardan kilómetros con desniveles abundantes, pinares y tierra de vino, encina y carrascas, almendros en flor, olivos.

El sol ha despertado, buena temperatura, día despejado. Salimos desde Yepes hasta el punto de inicio de la ruta. Los más ancianos del lugar lo denominan Quero. Nos adentramos por el barranco de las ovejas que viene desde los pinares hasta la carretera. Verdes almendros lo protegen, el inesperado paisaje hace que las perspectivas de la ruta aumenten por momentos. Hay que recordar que el llano de la Mancha predomina de colores tierra. Una vez en el valle decidimos escoger un sendero a la derecha para ascender por encima de la arboleda.

Allí, atónitos vemos una rapaz o eso parece a primera vista, sobrevolando muy cerca de nosotros. Planea atenta a los movimientos de la tierra. Prismáticos en mano confirman que no se trata de una rapaz, sino de un buitre con su collarín pálido de pluma. Esta vez la foto se escapa, el objetivo no es suficiente para coger con claridad al carroñero. Seguimos por la ruta para encontrar unos terreros abandonados, y se observa en todo el camino un rastro que bien pudiera ser de jabalí, se oye en el lugar que se han visto algunos por aquí, habrá que tener cuidado. Pasando los terreros empezamos la circular subiendo en pendiente a través de los pinos, pues nos parece mas “salvaje” que seguir el camino y paramos a reponer fuerzas divisando en el horizonte esta vez si varias rapaces que vuelan en busca de la presa del día entre los nublados primaverales.

Después de un largo trecho caminando y unas cuantas instantáneas bajamos hacia un valle en el que paramos a comer. Abundantes esparragueras nos acompañan por el camino, luego veremos que sabor ofrecen a la tortilla. Parece mentira que este paraje hace un año estuviera tan seco y ahora desprenda vida allá donde pisamos. Avanzando hacia el punto de inicio hemos de atravesar las tierras de cultivo y olivares, para acortar la ruta pues el tiempo nos adelanta la tarde. Quien lo hubiera dicho, quizá sea la ruta que más nos ha sorprendido por el momento.

Te dejamos unas instantáneas como siempre en nuestra galería y también si quieres puedes ver los puntos de referencia y caminar por estos parajes siguiendo la ruta aquí.

 


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s